Los buceadores trabajan bajo el agua, vayan provistos o no de un aparato de respiración submarina, para inspeccionar, reparar, montar y desmontar instalaciones y equipos, hacer pruebas o experimentos, preparar explosivos, fotografiar estructuras de la vida marina, recolectar diversas formas de vida marina con fines comerciales o de investigación, y buscar y salvar a personas y recuperar objetos.
Entre sus tareas se incluyen:
- comunicarse con los trabajadores de superficie mientras se permanece bajo el agua, empleando líneas de señales o teléfonos;
- realizar diferentes tareas bajo el agua relacionadas con trabajos de salvamento o de rescate de cadáveres;
- apartar obstáculos que se encuentren bajo el agua;
- inspeccionar cascos de embarcaciones e instalaciones bajo el agua para descubrir en ellos posibles averías o deterioros y efectuar pequeñas reparaciones;
- hacer la inmersión sirviéndose de ayudantes y utilizando escafandras autónomas o trajes de inmersión;
- tomar las debidas precauciones de seguridad, supervisando por ejemplo la duración y profundidad del buceo y registrándose ante las autoridades, antes de iniciar expediciones submarinas;
- comprobar y mantener el equipo de buceo, como los cascos, mascarillas, depósitos de aire, trajes de inmersión, arneses e indicadores;
- trabajar bajo el agua, colocando o reparando los cimientos de puentes, muelles o malecones;
- informar sobre el estado de embarcaciones hundidas;
- abrir taladros en la roca para colocar barrenos bajo el agua;
- recoger moluscos, esponjas y otros organismos acuáticos;
- obtener información sobre las tareas de buceo y las condiciones ambientales.