Los arquitectos (excepto arquitectos paisajistas y urbanistas) proyectan edificios comerciales, industriales, institucionales, residenciales y recreativos y planifican y supervisan su construcción, mantenimiento y rehabilitación.
Entre sus tareas se incluyen:
- supervisar los trabajos de construcción o rehabilitación para garantizar el cumplimiento de las normas de calidad;
- mantener los contactos necesarios para garantizar la viabilidad de los proyectos en lo que respecta al estilo, el coste, los plazos y el cumplimiento de la normativa;
- preparar la documentación de proyecto, incluidos los bocetos y planos a escala, e integrar los elementos estructurales, mecánicos y estéticos en los proyectos definitivos;
- inspeccionar las obras y consultar a los clientes, a la dirección y a otros interesados para determinar el tipo, estilo y dimensiones de los edificios propuestos y de las modificaciones de los existentes;
- desarrollar nuevas teorías y métodos arquitectónicos o mejorar los existentes;
- facilitar información sobre los proyectos, materiales y plazos de construcción estimados;
- redactar especificaciones y documentos contractuales para su uso por los responsables de la construcción y publicar licitaciones en nombre de sus clientes;
- identificar los problemas que plantean las funciones asignadas y la calidad exigida de los interiores de edificios, encontrar las mejores soluciones y hacer los proyectos, dibujos y planos pertinentes;
- mantener contactos técnicos y celebrar consultas con otros especialistas pertinentes.